Salimos del terminal de Cumandá hacia Machala a las 9pm en un bus de la empresa "Cooperativa Panamericana" que iba hasta Huaquillas, al empezar nuestro viaje nos dimos con la sorpresa que dicho bus no tenia ni cortinas y hasta pensamos que nos quedaríamos botados en algún lugar de la carretera en plena madrugada, felizmente nada malo ocurrió y luego de un viaje de 13 horas llegamos a nuestro destino, cerca de las 10am., los buses a Puerto Bolívar pasaban por la misma carretera donde nos dejaron, no demoro mucho en llegar uno que nos cobró 35 centavos. Una vez en el puerto buscamos transporte que nos lleve a la isla Jambelí, el pasaje ida y vuelta costó $4.8 dólares, la idea era llegar por la mañana a la isla y permanecer en ella hasta el día siguiente y regresar a Machala temprano.

La isla esta rodeada de manglares y luego de viajar en una lancha a motor por cerca de unos 20 minutos llegamos a nuestro destino, se paga 50 centavos para ingresar a la isla y buscamos un buen lugar para disfrutar de la playa, llegamos a esta isla porque leimos que era una de las mejores playas ecuatorianas, lo cierto es que no nos pareció así, la playa estaba sucia debido a los manglares que el mar suele dejar en la orilla, la comida estaba relativamente cara y el agua potable escasea y tiene un sabor extraño y encima la cortan a determinada hora, nos hospedamos en una cabañita que nos costó $8 dólares y parecía un horno por el calor que hacía, los mosquitos se colaban y hasta un par de cucarachas nos visitaron en la noche, para mi mala suerte saliendo del mar tuve un encuentro cercano con una malagua sintiendo pinchazos en la pierna, si bien no me dejó marcas sentía un dolor constante, para colmo en la isla no hay farmacias pero un grupo de estudiantes de Medicina de la Universidad de Azuay se encontraban en la isla haciendo consultas gratuitas, me atendieron y me aplicaron una inyección para la inflamación y el dolor y unas pastillas para tomarlas una vez al día.

Lo único que pedía era que amaneciera de una vez para tomar la
primera lancha de retorno a Machala, salimos de la isla cerca de las 7:30am y llegamos a Puerto Bolívar nuevamente, tomamos el bus hacia el centro y nos bajamos en la Plaza de Armas, unas fotos y a buscar algo de comer como desayuno, encontramos una panadería y ubicamos rápidamente el terminal de CIFA para que nos lleve a Huaquillas y de ahi emprender el retorno a nuestro querido Perú!!

Tomamos el bus hacia La Libertad, el camino desde Montañita hasta nuestro primer destino fue de una hora aproximadamente llegando cerca de las 9am, tomamos un taxi que nos dejó en la terminal terrestre del lugar, felizmente en ese momento salía un bus hacia Guayaquil, llegamos cerca de las 11:30am y con las mismas a buscar bus para Quito, terminamos por abordar uno de la empresa "El Dorado" el cual nos cobró $8 dólares diciéndonos que iba a Quito, lo cierto es que terminamos en Ambato y nos hicieron transbordo en otro bus hasta la capital de Ecuador, el viaje sirvió para conocer varios lugares como la Provincia de los Rios, Babahoyo, Guaranda, San Miguel y Ambato, partiendo de Ambato pasamos por Latacunga y finalmente después de un largo día en bus llegamos a Quito cerca de las 9:30pm, tomamos un taxi saliendo de la terminal terrestre de Cumanda pidiendo que nos lleve hasta el Hotel Sucre que se encuentra en el centro de Quito, lo cierto es que este lugar no ve con buenos ojos a los peruanos, pero a pesar de eso nos arriesgamos a ir a ese lugar ya que sus precios son buenos, nos atendió el dueño del lugar y felizmente nos hospedó a pesar de decirle que eramos de Perú, parece que vió en nuestras caras que eramos buenas personas porque mas tarde así nos lo hizo saber.


Nos cobraron $5 por la habitación, el baño es compartido pero el ambiente es muy
agradable, solo se hospedan extranjeros en ese lugar y el trato personalizado del dueño hace la diferencia de los otros lugares donde nos hospedamos, nos contaron algunas historias de porque los peruanos no somos bien vistos en ese hotel y la verdad sentí verguenza ajena pero al menos con nosotros se llevó una buena impresión, dormimos y nos levantamos temprano para conocer el centro histórico de Quito, luego de unas fotos fuimos al terminal a comprar nuestros pasajes a Machala para la noche y a tomar un bus que nos lleve hasta el lugar que nos hizo viajar hasta Quito, la mitad del mundo!!, tomamos un bus que nos cobró $1 por llevarnos hasta allá, la entrada al lugar está $2 y entrando nomás verás varios restaurants y tiendas de artesanías, nos tomamos algunas fotos pisando la línea que divide ambos hemisferios y comimos algo ligero en el lugar, saliendo fuimos a un lugar hay cerca que nos decían explicaban donde es la verdadera mitad del mundo y nos atendió un joven de una organización llamada Quitsato que nos estuvo explicando que la verdadera mitad se encuentra en la cima del monte Catequilla que estaba cerca de ahí, que bastaba con tener un GPS para saber que así era y mantuvimos una charla amena y muy interesante, lástima que nos teniamos que ir y abordamos un bus hacia el teleférico, con algo de fortuna llegamos hasta el lugar y para nuestra sorpresa vimos que la tarifa variaba para los extranjeros, si eres ecuatoriano te cobran $4.5 y si eres foráneo $8, no me pareció justo, al menos para los sudamericanos que nos cuesta cada dólar! con pena y rabia nos fuimos y tomamos un bus que nos dejaría en la avenida 6 de Diciembre, abordamos el Eco Vía, su sistema de buses es interesante y quisimos viajar en el! nuestro destino era el estadio Olimpico Atahualpa, unas fotitos y a pasear por Quito, recorrimos el Parque La Carolina a pie!! (este es un inmenso parque de unos 2 Kms de largo!!), en dicho parque hay canchas de fulbito, basket, volley, pista atlética, centro de convenciones y hasta un parque acuático! en verdad muy bonito, seguimos caminando hasta tomar el Trole Bus que nos llevaría al centro y a nuestro hotel, compramos algunas cositas para comer en nuestro viaje a Machala y a descansar hasta que diera la hora de irnos al terminal.

Nos despedimos de Don José (dueño del Hotel Sucre), nos dió el número de teléfono del hotel y nos dijó que regresáramos cuando quisiéramos que seriamos bienvenidos, fue un momento emotivo a pesar de quedarnos solo un día la pasamos muy bien en el lugar! con nuestras mochilas listas abordamos un taxi hasta el terminal y a esperar la hora de salida del bus.